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3 de julio, 2013

   
 

Dolores Castro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

Entrevista a Dolores Castro

Dolores Castro, Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde

 

Foto: Lolita Peñalosa

 

La poeta Dolores Castro Varela  ha dedicado parte de su vida literaria a estudiar a fondo la obra del bardo jerezano Ramón López Velarde. Recibió el Premio Iberoamericano de poesía  de manos del Gobernador del Estado,  Miguel A. Reyes, el pasado 19 de junio, en la ciudad de Jerez, el premio se revitaliza con la presencia de una mujer que ha fincado sus raíces en esta tierra. Ha publicado sobre el genio creador de López  Velarde  y sobre su obra, que como bien afirma la propia Dolores Castro, rescata el valor de la provincia donde reside el verdadero México.

A continuación  presentamos un extracto de la entrevista que realizara la también poeta Guadalupe Dávalos en su casa del Distrito Federal, con motivo de la grabación de un video donde realizó una semblanza de su obra para el Coloquio Dolores Castro, que se llevó a cabo recientemente en el Museo Felguérez.

¿Cómo ha sido tu relación con López Velarde?

A López Velarde, lo conocí desde que estaba yo en preparatoria. Y siendo como soy en el fondo de mí, provinciana, lo primero que me cayó como una especie de lluvia benéfica fue que hablara de lo provincial y de Zacatecas. En la preparatoria, Rosario Castellanos hablaba de Comitán, y yo de Zacatecas y de López Velarde fue lo que empezó a hacer más estrecha nuestra amistad, desde luego, las dos lo admirábamos, también el maestro que nos daba clase, pero yo más. Más tarde tuve un jerezano ilustre que fue mi jefe en el Seguro Social, el licenciado Ramón Félix de la Torre y este licenciado adora a López Velarde también y resulta que empecé a trabajar con él, y supe que había hecho el calendario que agrupaba  a todos los que habían hecho algo sobre la poesía de este genio de la poesía zacatecana. Ramón Félix de la Torre acrecentó mi amor por López Velarde, que ya existía. Entonces fui varias veces a Jerez a hablar sobre López Velarde, porque cada vez he podido aquilatar con mayor justeza lo que es la poesía de este gran zacatecano. No solamente porque hable de la amada provincia que él y yo amamos, sino que descubre tantos secretos del género humano, del hombre religioso, pero que tiene a la vez una forma muy completa de ser,  que no solamente es religioso, y amoroso de todas las formas del amor y sobre todo cómo es una persona completa cuando ama, cuando teme, cuando descubre, cuando siente, eso y más es López Velarde. Yo he leído de López Velarde naturalmente toda su obra, y tanto me emociona su poesía como sus ensayos. En sus ensayos “el soltero que es un tigre que da vueltas en una jaula”… y luego que ese soltero renunció a tener hijos por su obra maestra que es no tener hijos, dice él mismo, pero uno de los maestros de la universidad zacatecana me dijo; Sí, pero su obra maestra es no tener hijos, porque está haciendo una obra maestra.

La Suave patria es un poema verdaderamente revelador: “el niño Dios te escrituró un establo y los veneros de petróleo el diablo” y considerar la patria no como un discurso,  en un heroico acto, sino como algo íntimo, como algo tan íntimo y necesario como la propia infancia, como la propia vida, como la propia madre, me parece que ese poema y el otro que es un verdadero poema aunque sea un ensayo, pero que para mí es un poema y se titula: Novedad de la patria, en novedad de la patria yo hice un descubrimiento cuando dice: “las dos formas de destruir el amor son el odio y el descuido”. Ramón López Velarde es en  prosa y en poesía un gran poeta. Sus ensayos son en prosa, dicen que son ensayos, son verdaderos poemas. Mi mayor pecado, cuando habla de esa muchacha, de esa forma tan verdadera, es una íntima verdad que confiesa, el valor para decir eso.

¿Y la casa, que te dice cómo te sientes cuando entras a la casa del viejo pozo, qué es para ti?

¡Ay! Fue una emoción muy grande, porque hace muchos que yo fui, y tenía hasta unas pinturas con las que acabaron desgraciadamente de aquella, pero sobre todo ver el pozo, de ese poema que es uno de los más hermosos poemas de López Velarde, y ver el patio, y  cada una de las piezas donde él estuvo. Luego alguien por ahí dijo que esa no era  la casa de López Velarde, que era del abuelo, si era la casa del abuelo, pero él hay vivió y también la mamá y hay fotos donde ahí lo presentan.

¿Hay fotos donde Ruiz Cortines en cierta visita a Jerez, se queda imantado, en aquellos años cuando se propuso visitar esa casa, y quizá rescatarla y ahora se ha estado remodelando se le ha hecho una cocina más bonita y le han puesto aromas, y después de salir ¿qué pasa? ¿Cómo llega la poesía, cómo fluye en Lola Castro, como asciende?

 

 Foro: Fototeca Sinafo

Yo siento que se acumulan atardeceres, paisajes y que lo veo como vivo, soñador todavía sin la desilusión de la mujer última de los guantes negros, sino todavía con Fuensanta, inocente en su regazo y enamorado ya. No cabe duda San Pablo tenía razón, el amor en este mundo, es lo más importante. Es lo que le da a nuestros sentidos esa tela luminosa para ver las cosas,  de manera de que pueda uno no estar pensando en todos los oprobios que la gente hizo contra nosotros sino disculpando los errores, amando de veras a la gente, tratando de, ni odiar, ni ser descuidado, ver las cosas como son, pero como son verdaderamente, no con unos ojos descuidados, sino con unos ojos que puedan penetrar a una realidad más onda, a un fondo en donde siempre la sensibilidad, se encuentra con la inteligencia.

Háblame de los Zacatecanos, de tu gente.

Siempre he admirado la voluntad zacatecana, la amé en mi abuela, en mi padre y en mí madre y en todos los zacatecanos que conozco y amo. Y esa voluntad, y el recuerdo de esa voluntad, y del paisaje y de las personas muertas ya, que además dos de ellas me dieron vida, hace que tenga yo de Zacatecas una raíz inamovible de amor a la tierra, a la gente, a su literatura, a sus poetas, sobre todo a López Velarde, y a mis amigos de siempre

 

 

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