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21.Abr.21

 
     
 

 

Análisis existencial-fenomenológico de los sueños

Oswaldo Loera

No hay que preguntarnos si percibimos

verdaderamente el mundo, por el contrario,

hay que decir que el mundo es aquello que percibimos.

Maurice Merleau-Ponty

 

 

 

Soñar es una experiencia que a lo largo de la historia de la humanidad ha cautivado a poetas, teólogos, filósofos, científicos, terapeutas, pero sobre todo, en primera instancia, a los soñantes. Los sueños dejan tras de sí una pausa en nuestras vidas, o, mejor dicho, nos dejan en pausa, preguntándonos ¿por qué soñamos lo que soñamos?, ¿qué me está diciendo mi sueño?, ¿mi sueño me dice algo?, ¿dice algo de mí?, ¿es mío? Estas preguntas resultan tan hondas que es comprensible que no paremos de buscarles sentido. A continuación haré un breve esbozo acerca de cómo son escuchados los sueños en el análisis existencial-fenomenológico.

El análisis existencial-fenomenológico, también conocido como terapia existencial-fenomenológica o sólo terapia existencial, pone especial atención a la intencionalidad de la conciencia de los consultantes, es decir, que cuando afirmamos que la “conciencia siempre es conciencia de algo” (Husserl), nosotros buscamos analizar ese algo, analizamos el movimiento de la conciencia que, en última instancia, configura la forma en que estamos y habitamos nuestro mundo. Esto es importante porque en nuestra cultura hay una forma predominante de pensarnos escindidos, entre la subjetividad/objetividad, fantasía/realidad, experiencia/verdad, etc., que suele colocar nuestro estar-soñando en un lugar separado, menos real, que nuestro estar-despiertos. Desde la perspectiva existencial, las experiencias vividas en los sueños son tan reales como nuestras experiencias vividas mientras estamos despiertos, de hecho, no hay necesidad de hacer una distinción, puesto que ambas son experiencias de nuestro existir; en este sentido, esta perspectiva busca poner en suspenso el binarismo sueño/realidad, de tal forma que nuestros sueños devengan una forma de estar-en-el-mundo.

De esta manera, intentamos analizar la narración de los sueños de nuestros consultantes para comprender la experiencia de estar-ahí, las tensiones existenciales que en el soñante emergen, esto es, analizar el ser que estamos siendo cuando soñamos: el ser-en-el-sueño. Por lo tanto, el análisis existencial-fenomenológico de los sueños logra desplazar preguntas como: ¿por qué sueño esto?, que abre una brecha entre el soñante y el sueño, para dar lugar a preguntas como: ¿quién estoy siendo en este sueño?, que de alguna forma nos invita a apropiarnos del ser soñante que cuando soñamos somos.

Cabe destacar que el análisis existencial-fenomenológico puede ser entendido como una forma de escucha ética, que se caracteriza por intentar poner en suspenso los supuestos que tenemos del mundo, para aproximarnos lo más posible a la experiencia misma del consultante que nos interpela. En este sentido, una escucha fenomenológica-existencial de los sueños nos invita a suspender nuestras ideas preconcebidas sobre ellos como (por mencionar algunos ejemplos posibles): todos los sueños refieren a deseos reprimidos, todos los sueños refieren a temores, todos los sueños refieren a deseos de autorrealización, etc., para poder escuchar la narración del sueño de nuestro consultante, es decir, su experiencia siendo sueño y soñante.

Finalmente, pero nunca por eso menos importante sino todo lo contrario, pensar desde la fenomenología existencial requiere guardar silencio para escuchar la voz de los otros, es por esto que a continuación narraré algunas experiencias del soñar que me han sido compartidas: Para algunos, soñar es un acontecimiento, es algo que les pasa, que no eligen. Viven los sueños como empujados, con una ligera experiencia de destino que se sale de su control, aunque desearían tenerlo, como estar en un tornado, llevados ahí, condenados a ser testigos de sí mismos. Para algunos otros, es como actuar, pero sobre todo ser actuados, como ser protagonistas pero al mismo tiempo y sobre todo espectadores de sí, de una película que no termina de acabar, a la cual se llega sin saber el comienzo y con una sensación ligera, borrosa, de saber un poco lo que viene pero aun así no poder alterarlo…

Como podemos ver, soñar es una posibilidad de experiencias únicas que permiten análisis muy potentes. Por ejemplo, podemos preguntarnos a partir de lo anterior: ¿cómo es sentirte empujado a una existencia que no puedes alterar?, ¿cómo es sentir que no eres tú quien elige tu vida?, ¿cómo se siente ser actuado?, etc., de esta manera se deja ver que los sueños son también un camino para analizar nuestra existencia, es decir, una posibilidad para el análisis existencial-fenomenológico.

 

 

 

 

 
 

 

             

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