AÑO NUEVO, VIDA NUEVA
Por
Gloria Valencia Vargas

“Año nuevo, vida nueva”
era la frase recurrente al final del año viejo y el comienzo del nuevo año, en
décadas pasadas los deseos eran los siguientes: un próspero año nuevo, lo mejor
de lo mejor para el próximo año, feliz año. Cada año se asomaban las lágrimas la
noche del 31 de diciembre al ver la película de los años 50, “Feliz Año Amor
Mío” con Marga López y
Arturo de
Córdova que era exhibida en la televisión y en algunas salas
cinematográficas.
No podía faltar
en esta noche la cena sencilla con mole de guajolote que poco a poco fue
sustituido por el pavo relleno al horno, aún persiste el olor y el sabor de los
ricos buñuelos hechos en rodilla sobre un paño muy limpio, cuyos ingredientes
son:
“Harina, un poco
de manteca, un huevo, agua hervida con cáscaras de tomate, anís y tequesquite,
se mezcla todo y se amasa, se golpea en la mesa hasta que haga ojito se
hacen bolitas y se procede hacer el buñuelo se fríe con aceite caliente y se
baña con miel hecha a base de piloncillo”.
Para el mundo católico no podía faltar la Misa de Gallo, eran tiempos de
esperanza y se esperaba el año nuevo con alegría.
Hoy diciembre
del 2017,
la frase principal es la siguiente: “a ver cómo nos va el próximo año”; “está
muy difícil la situación”, “ya no podemos aguantar más”, del 2018
esperamos gasolinazos, alza del pasaje en el transporte público, carestía de
frutas y verduras por motivo de las fuertes heladas que han caído en el
altiplano, devaluación del peso, altos costos por transitar en caminos de cuota,
y solo un milagro podrá salvarnos. Siempre habrá una pequeña luz de esperanza en
cada uno de los mexicanos.
En 1841,
época de dificultades, deudas e intentos de invasión de naciones como de EU.
Francia y España a nuestro país, Madame Calderón de la Barca describe la
despedida del año viejo en la ciudad de México:
“A la media
noche nos fuimos a la iglesia de Santa Clara para asistir a lo que llaman la
Misa de Gallo que no es pública pues sólo se admiten personas respetables que
tienen acceso al templo por una puerta falsa, ya que todas las misas de media
noche en México se celebran a puertas cerradas, en consideración al temor que
inspiran las reuniones nocturnas. Como la iglesia de Santa Clara está unida al
convento del mismo nombre, nos quedamos después de oír misa a ver a las monjas
de hábitos blancos recibir la comunión de manos del sacerdote a través de una
pequeña puerta lateral del convento que da a la iglesia. La iglesia estaba
iluminada, pero detrás de la reja del convento reinaba la oscuridad y solo
podíamos distinguir la silueta de sus figuras arrodilladas, cubiertas por sus
hábitos blancos y velos negros. No creo que hubiera más allá de una docena de
personas en la Iglesia.”
Como la
esperanza muere al último para que nos vaya bien el próximo año solo nos resta
seguir los consejos de la canción del cronista de la canción de la ciudad de
México Chava Flores:
“A QUE LE TIRAS
CUANDO SUEÑAS MEXICANO”
A qué le tiras
cuando sueñas mexicano, hacerte rico en loterías de un millón.
Mejor trabaja,
ya levántate temprano, con sueños de opio solo pierdes el camión.
A qué le tiras
cuando sueñas mexicano con sueños verdes no conviene ni soñar.
Sueñas un hada,
que ya no debes nada, la renta esta pagada, ya no hay que trabajar,
Está ganada la
copa en la olimpiada, soñar no cuesta nada, qué ganas de soñar…”
A todos los
apreciados lectores de esta columna les deseamos: ¡UN FELIZ Y PROSPERO
AÑO NUEVO!
Hasta la
próxima.
Sus comentarios serán bien recibidos y tomados en cuenta si los envía a:
lolvalart@hotmail.com.
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